Mujer vestido negro, blanca piel, amor incierto
Tan cerca, a veces, que pareciera
que humedeces mis labios
para llevarme a tu lado,
y alejarme
de lo hostil del lugar
y de los cuerpos.
.
Tan cerca que mi pecho se hincha
como explosión
contenida de todo el organismo orgasmo,
bajo la cercanía de tu piel
fría e intangible.
.
Tu pálida imagen me enamora de a poco
y pierdo el temor por tu sexo de arañas
debajo de ese atuendo oscuro que te eclipsa el deseo.
Recorrés mi cuerpo lentamente,
acariciás mis venas y absorbés
delicadamente
todos mis sentidos en tu beso marmolado,
una ventosa incontenible que se lleva todo,
me vaciás con tu gracia simple
empleada del destino,
llevás mi sangre en tus venas y otras tantas
que has tomado al reducir hombres al punto
de caer bajo tu nombre, tu imagen, tu ideología.
.
No te quedes cerca.
No sabré amarte como he aprendido,
no mereces la atención que dan algunos
como si reina fueras de la sombra de suspiros.
No igualarás jamás lo sensual
del perpetuo deseo
ni podrás saber lo que se siente;
no tenés capacidad de poder enamorar por lo que sos,
por tu egoísmo.
.
Me alcanzarás
cuando menos se te ocurra,
cuando la nueva mañana
sea milagro
y ayer haya sido
todo lo necesario.
Así y todo, cuando vaya
no será de tu mano, amada espanto,
iré delante tuyo
con mis versos bajo el brazo
para volver
en cualquier momento
a refutar
tu existencia inevitable.


laveron dijo
"tu existencia inevitable"...excelente remate para la señora ¿muerte?:
SEÑORA OTRA (canción)
eduardo daurnauchans
(a la memoriosa dueña del olvido)
Casi me olvido de usted
la muy la mía la otra
señora
señora
señora muerte
ahora la veo y pienso
que no hay nada que salvar
no hay nada
no hay nada
no hay nada y llueve
un beso de cuchillo en mi canción
tal vez la más querida
silencio en la entrevista
un sol un mar y pájaros que miran
Aparece como siempre
aparece aparecida
parece
parece
parece un jueves
mileidi la mi madrina
la miro por los espejos
la miro
me mira
me mira y calla
yo siento el viento frío de su voz
silbando mis canciones
lamiendo los rincones
detrás de las cortinas de mi cuarto
Quédese ahí con sus uñas
veloz y quieta esperando
espere
espéreme
y espere siempre
déme su amor de olvidarme
y la pasión de su adiós
esposa
brumosa
tía del miedo
No es que le cante yo por amor
más bien es desencanto
es música de espanto
ahora que lo sabe yo me callo
21 Febrero 2006 | 04:24 PM